3,2,1… Comienza la operación bronceado!

Empieza la primavera, los primeros rayos de sol y, por supuesto, la época de bodas, bautizos, comuniones… Llegan también esos vestiditos que nos encantan y que dejan al descubierto brazos, piernas, escote y cómo no, ese color blanco propio de la estación que hemos dejado atrás en la que abrigos, bufandas y botas han sido nuestros básicos durante días.

Así que amigas, comienza nuestro primer objetivo de la recién estrenada primavera: lucir un buen bronceado. Somos conscientes de que el color de 15 días o un mes en la playa no es posible en mayo, al menos para la mayoría de mujeres, pero al menos si podemos ir preparando la piel para broncearla de forma gradual y que de cara al verano nos cueste menos coger un bonito moreno. Aunque son muchos los tips que tenemos, yo hoy os voy a resumir esta “operación bronceado” en los cuatro pasos esenciales que suelo seguir cada año cuando se acerca esta época.

1. Betacaroteno, el mejor amigo del bronceado

Como todas sabéis la piel no sólo necesita cuidados externos. Es algo más que un envoltorio, una buena piel se consigue desde dentro. El betacaroteno es un pigmento liposoluble de color amarillento y uno de los principales precursores de la vitamina A (indispensable para la vista, los dientes y la piel).

Además, el betacaroteno es un antioxidante con propiedades regenerativas que nos ayuda a proteger nuestra piel de los rayos solares y, por tanto, evitar un envejecimiento prematuro.  Lo ideal  es que durante el año nuestra dieta incluya alimentos ricos en betacaroteno que nos harán lucir una piel más dorada y brillante. Los alimentos más ricos en betacarotenos son: albaricoques, lechugas, sandías, judías verdes, grosellas, naranjas, mandarinas, manzanas, uvas, papayas, zanahorias, tomates, pimientos rojos, calabazas, etc.

Frutas ricas en betacaroteno. /Fuente:Flikr

Sin embargo, lo cierto es que muchas veces el consumo de estas frutas o verduras no es suficiente para ayudarnos a generar la vitamina A necesaria para conseguir ese buen color. Por ello, hay una opción que son los suplementos vitamínicos a base de betacaroteno y que se recomiendan tomar unos 15 días o un mes antes de comenzar la exposición solar. Yo, personalmente, comienzo a tomar cápsulas de betacarotenos a mitad del mes de mayo o principios de junio para que los primeros rayos de sol tengan su efecto sobre mi piel… Este año que tengo algún que otro evento comenzaré a tomarlas un poquito antes.

Hay muchas marcas que han comercializado los suplementos de betacaroteno. Los podéis adquirir en herbolarios, farmacias o centros comerciales. Yo el que compro habitualmente es uno de la casa Soria Natural que se llama Verde de zanahoria. Se trata de comprimidos de jugo de zanahoria fresca deshidratado enriquecido con betacaroteno de origen natural. Potencian el bronceado de la piel y previenen la aparición de manchas como consecuencia de la exposición a los rayos solares o rayos U.V.A.

SONY DSC

Como os digo hay otras muchas marcas que las podéis encontrar en cualquier establecimiento.

2. Exfoliar

Una vez que nos hemos puesto a trabajar desde dentro hay que comenzar a preparar externamente nuestra piel. De nuevo, exfoliar el cuerpo es una rutina que deberíamos hacer cada semana, pero a veces no hay tiempo o, incluso, la pereza nos gana. Exfoliar nuestra piel es muy importante para conseguir un bronceado uniforme y bonito. En la exfoliación eliminamos toxinas y células muertas. El resultado: la piel parece más brillante, ya que se han eliminado las zonas secas y mates.

A mi los exfoliantes me encantan. Yo uso un exfoliantes de la firma Sabon. Ya sabéis que me encanta lo natural y estos exfoliantes están compuestos de sal marina del Mar Muerto y aceites naturales. No contiene ni Parabenos ni SLS.

dscn0469

Pero, de nuevo podéis encontrar exfoliantes buenos de muchas marcas e incluso podéis haceros vuestro propio exfoliante casero. ¿Cómo? Hay muchas mezclas, pero la base es sal marina o azúcar moreno, aceite de oliva y limón. Por supuesto, puedes enriquecer estas mezclas con algún aceite esencial. En cuanto a las medidas: 5 cucharadas de azúcar o de sal de mar, 1 cucharada de aceite de oliva y 1 limón. Te lo das sobre la piel húmeda y luego aclaras.

scrub-548198_640

Limpiar y preparar la piel del rostro es algo muy importante. Hay algunos tratamientos faciales que combinan aparatología en cabina con tratamientos específicos para activar la piel y tratarla de manera profunda. Hacía mucho que no me hacía una limpieza facial, os confieso que las tenía un poco de miedo. Sin embargo, probé uno de los tratamientos NO+VELLO de limpieza facial basado en ultrasonido y energía galvánica con el que se eliminan células muertas e impurezas acumuladas a lo largo del tiempo, de esta forma la piel respira y está mucho más preparada para enfrentarse a los rayos de sol. La experiencia me encantó. Consiste en un tratamiento personalizado de 21 días y con un precio bastante competitivo.  Espero que esto sume un plus a mi operación “buen color”.

unnamed

3. Proteger la piel

Este paso es el más importante y es que como dicen nuestras abuelas la piel tiene memoria. Cuando no protegemos la piel del sol la estamos quemando y a la larga esto se traduce en manchas y arrugas que son más difíciles de eliminar. De nuevo, insisto, es necesario protegerse durante todo el año. Por eso, además de nuestras hidratantes habituales hay que usar un protector facial. Lo ideal es que el factor de protección sea de 30 o 50 y por supuesto hay que renovarlo varias veces al día, ya que el factor de protección lo que nos indica es el tiempo durante el cual la piel está protegida.

BODEGON

4. Pasear para conseguir un buen bronceado

Y, por último, una vez que hemos hecho los tres pasos anteriores hay que “exponerse al sol”, pero no hay que esperar a la temporada de piscinas o playas. El camino de casa al trabajo o viceversa es una buena ocasión para tomar esos primeros rayos de sol. Yo cuando empieza el buen tiempo antes de salir de casa me pongo en brazos y escote un poco de mi crema preferida para el verano (piz buin) que, además de proteger, potencia el bronceado y es que los paseos del día a día nos ayudan a rescatar el buen color de esta época y nos aportan una buena dosis de la vitamina D, esa que solo conseguimos con el sol.

12b8765229b9c5f61e6052d64ccd08fc_f48

A mimarse mucho amigas!!!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.